El yogur es un alimento apropiado para todas las edades por su valor nutricional. Entre sus principales virtudes destaca su efecto beneficioso sobre nuestra flora intestinal. La buena salud está muy relacionada con la buenas digestiones. También resulta particularmente beneficioso tras la toma de antibióticos.
Rico en calcio y vitaminas del grupo B
El yogur es un alimento que une a las cualidades nutritivas de la leche, las del queso. Con la ventaja que sus proteínas son más fáciles de digerir que las de la leche.
Además frente a ambos alimentos es más abundante en vitaminas del grupo B, producidas por las bacterias añadidas, que por otra parte, resultan muy útiles al impedir el desarrollo en nuestro intestino de las bacterias de la putrefacción y ejercer así una eficaz función desintoxicante.
Contenido nutricional del yogur de leche pasteurizada (3,5 % de grasa)
Aporte alimenticio por 200 gr.
- Valor energetico (Kcal) 122
- Proteínas 3,3%
- Grasas Totales 3,5%
- Carbohidratos 4%

- Llevar a cabo una alimentación lo más variada posible, excluyendo tan sólo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.
- Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena). Se puede incluir una colación a media mañana, según horarios y costumbre.
- No hacer comidas abundantes; pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.
- No comer alimentos sólidos justo antes de ir a la cama (fermentan en el estómago y producen molestias).
- No es aconsejable la toma frecuente de leche.
- Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.
- Probar la tolerancia frente a los alimentos ricos en fibra (verduras cocidas enteras, ensaladas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y frutas secas...).
- Excluir los alimentos muy salados o condimentados y las conservas en escabeche.
- Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secreción gástrica), por malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.).
- No tomar bebidas gaseosas.
- No consumir cantidades excesivas de azúcar.
- En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias.
- Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.
- Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una alimentación normal y de acuerdo a las indicaciones de dieta equilibrada.
Alimentación y ejercicio
Dieta y ejercicio son la base fundamental del plan terapéutico y, en algunos pacientes, la única intervención necesaria.
Los objetivos de la alimentación del diabético son: proporcionar un buen estado nutricional y contribuir a prevenir y tratar las complicaciones, tanto agudas como crónicas.
Una alimentación correcta conseguirá estos objetivos al ayudar a:
– Alcanzar la normalidad bioquímica (glucemia y lí-pidos plasmáticos).
– Minimizar las fluctuaciones de glucemias posprandiales.
– Conseguir y mantener el normopeso.
Las principales recomendaciones nutricionales en la dieta del diabético, tanto en porcentaje de principios inmediatos como en sus aspectos cualitativos:
Hidratos de carbono (HC)
La alimentación del diabético, al igual que la del no diabético, debe ser rica en HC complejos o de absorción lenta (cereales, legumbres y tubérculos), los cuales han de proporcionar el 50-60% de la energía43,49. Las dietas ricas en HC protegen de la cetosis, contribuyen a estabilizar el control y permiten reducir el contenido de grasas. La fruta será consumida moderadamente y siempre acompañada de otros alimentos. Se evitarán los zumos.
Grasas
Aportarán el 25-30% de la energía total diaria. Se sustituirán los alimentos ricos en grasas insaturadas y colesterol por otros con grasas mono y poliinsaturadas43,48. Se aconsejará el consumo de aceite de oliva, pescado blanco y azul, aves de corral y derivados lácteos semidesnatados o, mejor aún, desnatados.
Proteínas
Las proteínas aportarán como máximo el 15% del total de calorías diarias. Las necesidades en los adultos son de 0,8-1 g/kg/día. En caso de nefropatía clínica se reducirá a 0,6 g/kg/día. Debe potenciarse el consumo de proteínas vegetales y limitar los alimentos de origen animal por su alto contenido en grasas saturadas.
Fibra
Retrasa el vaciamiento gástrico y disminuye la absorción de los hidratos de carbono y los lípidos, reduciendo las glucemias posprandiales y los triglicéridos. Se recomendará el consumo de alimentos ricos en fibra: verduras, fruta entera, legumbres, cereales integrales, etc.
Alcohol
El consumo moderado de alcohol (< 30 g/día) no parece desaconsejable en los diabéticos. Debe tenerse en cuenta el aporte calórico del alcohol (7 kcal/g) y el contenido en HC de algunas bebidas (mejor vinos secos, cava brut nature, sidra seca). Sin embargo, el alcohol puede desencadenar una hipoglucemia por inhibición de la neoglucogénesis hepática, por lo que se evitará su consumo fuera de las comidas. Se desaconsejará en presencia de hipertrigliceridemia o neuropatía y en pacientes tratados con dosis altas de sulfonilureas.
Bebidas y refrescos embotellados
Suelen ser ricas en HC de absorción rápida. Pueden permitirse las bebidas tipo light o sin azúcar, algunas gaseosas, sodas e infusiones.
Edulcorantes
Se aconsejarán edulcorantes no nutritivos, su consumo será moderado, ya que en exceso pueden ocasionar flatulencias o diarreas.
Edulcorantes nutritivos: sacarosa, fructosa, sorbitol, manitol y xilitol.
Edulcorantes no nutritivos: sacarina, ciclamato, aspartamo, acesulfame K y sucralosa.
Ejercicio físico
La práctica de ejercicio regular constituye una parte del plan terapéutico que no debe ser descuidado.
Mejora el metabolismo hidrocarbonado, contribuye a reducir peso o mantener el peso normal, mejora los factores de riesgo cardiovascular, aumentando las HDL y reduciendo las LDL, los triglicéridos y la presión arterial, mejora el rendimiento físico, la calidad
de vida y el bienestar.
La mejora sobre el metabolismo de los HC se produce por un aumento de la sensibilidad a la insulina,
una disminución de la glucemia (durante y después del ejercicio) y una disminución de la glucemia basal y posprandial. Los beneficios se manifiestan a los 15 días pero desaparecen a los 3-4 de no realizarlo.
El tipo de ejercicio a realizar dependerá de la edad, preparación física y preferencias del paciente. Es conveniente que sea de tipo aeróbico y de intensidad moderada (caminar, nadar, etc.). Un ejercicio intenso y desacostumbrado en un corto espacio de tiempo puede provocar una hipoglucemia o empeorar el control metabólico en las horas siguientes, obteniéndose un resultado contrario al esperado. En general, la intensidad máxima de esfuerzo a realizar se controla mediante la frecuencia cardíaca máxima (FMC) que se debe alcanzar durante el ejercicio y que se calcula restando a 220 la edad (p. ej., 220 – 60 años = 160 lat/min). Si no es posible tomar el pulso se aconsejará al paciente una intensidad que permita hablar durante el ejercicio sin dificultad respiratoria.
Según el tipo de ejercicio, la frecuencia podrá ser de una hora diaria (andar) o de una hora tres veces por semana (gimnasia, natación). El ejercicio físico ideal para la mayoría de los diabéticos será caminar de 45-60 min/día, 3-5 días por semana. Aunque no existe contraindicación formal para la práctica deportiva, deben desaconsejarse aquellos que conllevan un riesgo intrínseco (boxeo, submarinismo, alpinismo).
En caso de neuropatía o pie diabético es importante evitar ejercicios que pueda suponer algún traumatismo en los pies, como saltar, carrera, fútbol o bicicleta de montaña, siendo preferibles los ejercicios en medio acuático.
Si existe macroangiopatía y se pretende realizar un esfuerzo intenso es
preciso realizar una prueba de esfuerzo o un registro electrocardiográfico ambulatorio (Holter).
El ácido málico es un compuesto orgánico que se encuentra en algunas frutas y verduras con sabor ácido y especialmente cuando no están maduras como las uvas, manzanas, membrillo, las cerezas, el té de hibisco, vinagre de manzana, vinagre de sidra, etc.
- El ácido málico se encuentra presente en las células del organismo de forma natural, continuamente se regenera y se descompone.
- El ácido málico es parte prinicipal del ciclo de Krebs que es un proceso que sucede en la mitocondria celular para obtener energía de los alimentos.
- El ácido málico es particular en el proceso de obtención de adenosín trifosfato llamado ATP que es la energía que utiliza el organismo.
Se cree que la deficiencia en ácido málico es uno de los factores presentes en la fibromialgia, se piensa que las deficiencias metabólicas en los músculos periféricos son un factor que contribuye a la enfermedad, siendo importante su consumo asociado con magnesio.
Nota: El ácido málico se utiliza como acidulante conservante natural en alimentos y bebidas para reducir el pH, evitar el crecimiento de bacteria, alargando el tiempo de consumo de los alimentos en conserva.
Usos del Ácido Málico en la Salud
- Salud ósea
- Fibromialgia
- Fatiga crónica
- Tensión nerviosa
- Irritabilidad
- Calambres musculares
- Contracciones nerviosas
- Salud Cardiovascular (Baja la tensión)
- Quelante de Metales Pesados
- Salud bucodental (estimula la producción de saliva)
- Mejorar la Digestión y Favorecer la Asimilación de Alimentos
- Depurativo
Existen varias sales de ácido málico, habitualmente se les llama malatos, cuando vemos como ingrediente en algunos suplementos la expresión malato dicálcico se refiere a calcio quelado con ácido málico, se absorbe mejor que las sales orgánicas.
En el caso del malato dicálcico, cada molécula de ácido málico tiene dos grups de carboxilo en vez de uno, un ión de calcio puede fijarse a cada grupo carboxilo que es un dimetalhidroxi malato ya que es un "Dimetal" este compuesto proporciona la mayor concentración de calcio entre los malatos. Con lo que definitivamente dobla la cantidad de calcio obtenido a partir del complejo de malato. El malato dicálcico aporta un 29% de calcio elemental y un 64% de ácido málico de su peso total. Además puede ayudar en la producción energética en condiciones anaeróbicas, es decir, sin oxígeno. ya que participa en el ciclo de Krebs.
El malato dicálcio es por lo tanto una buena opción para quien busque maximizar la absorción a partir de suplementos de calcio, no solo porque se absorbe mejor sino porque según estudios mantiene elevados los niveles de calcio sérico durante más tiempo.
La cúrcuma es una planta utilizada como especia en la cocina, cuyo color amarillo no pasa desapercibido y le da su tono a la mostaza. Pero la cúrcuma no solo tiene su función en la cocina, sino que también es utilizada como medicina natural desde hace miles de años por sus propiedades anti-inflamatorias.
Curcumina: el poderoso ingrediente de la cúrcuma
Según diversos estudios científicos:
La curcumina podría mejorar el daño en el hígado, según un estudio experimental de la Universidad Médica de Graz, Austria.
La curcumina inhibe el crecimiento del cáncer de piel, el melanoma y el cáncer de mama, según estudios de la Universidad de Texas.
La cúrcuma utilizada en el curry que se consume a diario en la India podría explicar la baja tasa de enfermedad de Alzheimer en ese país, según epidemiólogos.
La cúrcuma provocó una disminución del 58% del dolor y la rigidez de pacientes con osteoartritis de rodilla, según un estudio realizado en Italia. Incluso mostraron una mejora del 300% de su bienestar emocional.
En resumen y según un artículo publicado en Advanced Experimental Medical Biology, en 2007: “La curcumina ha demostrado tener actividad antioxidante, antiinflamatoria, antiviral, antibacteriana, antifúngica, y contra el cáncer. Por lo tanto tiene un potencial contra diversas enfermedades como diabetes, alergias, artritis, enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades crónicas”.
Cúrcuma: uso y beneficios para la salud
Llamada “la reina de la especias”, la cúrcuma ofrece muchos beneficios para la salud e incluye nutrientes saludables como: proteínas, fibra dietética, niacina, vitaminas C, E y K, sodio, potasio, calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc.
Conoce los beneficios del consumo de cúrcuma:
- Ayuda a prevenir el cáncer
- Alivia los dolores de la artritis
- Ayuda en el tratamiento de la diabetes
- Cura las heridas
- Ayuda a prevenir la Enfermedad de Alzheimer
- Mejora la digestión
- Ayuda a desintoxicar el hígado
- Ayuda a mantener el peso ideal
- Reduce el nivel de colesterol
- Fortalece el sistema inmunológico
- Posibles efectos secundarios
nota: La cúrcuma es posiblemente segura cuando se usa de forma apropiada en los adulto, la cúrcuma no suele causar efectos secundarios, aunque algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, náuseas, mareos o diarrea.
Precauciones:
- Embarazo y lactancia: No se recomienda consumir cúrcuma durante el embarazo y la lactancia porque podría poner en riesgo el embarazo.
- Problemas en la vesícula biliar: La cúrcuma podría empeorar los problemas de la vesícula biliar.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): La cúrcuma puede causar malestar estomacal en algunas personas.
- Cirugía: La cúrcuma podría retardar la coagulación sanguínea y causar sangrado adicional.
Dosis recomendada:
nota: habla con tu médico antes de comenzar a tomar cúrcuma como remedio natural.
Por vía oral:
- Para el malestar estomacal (dispepsia) se recomienda tomar 500 mg de cúrcuma, 4 veces al día.
- Para la osteoartritis se recomienda tomar 500 mg de extracto de a.cúrcuma, 2 veces al día.
- Para la artritis reumatoide se aconseja tomar 500 mg de cúrcuma, 2 veces al día.